07-06-07


Destino

Sentado en un columpio se encuentra Damián, pensando en como actuar.
Sentía que su vida era un problema; peleas con sus padres, término de una
relación amorosa. Se sentía realmente solo, no podía comprender como la
persona que mas amaba y había entregado todo, se fue con otro sin decir nada.
Torturaba su mente con el recuerdo, lo único que le quedaba era su fiel
amigo.
El que no cambia, el que él realmente siente.
No entendía como se aferró tanto a el, tiene muy presente el día en que lo
conoció.
Era muy pequeño, era cuando todo estaba perfecto; sus padres lo amaban y
tenía amigos, nunca estaba solo. En un momento quiso subir al árbol. Subió a
pesar de las advertencias. Todo el mundo le veía contento, hasta que se
rompe una rama y cae al suelo. Ahora ve a todo el mundo a su alrededor
observándolo, sentía que ya no lo querían, que lo miraban con desprecio, en
ese momento todos le gritaban cosas.
- eres un estúpido
- eres un idiota
- nunca debiste nacer
Luego, todos se fueron y el único que se quedó fue quien lo boto. El árbol, en
ese momento, creyó que si hubiera podido caminar también se hubiera ido,
pero no fue así. Luego una sensación cálida lo invadió; siento su calor,
aunque era distinto, nunca la había sentido, jamás se sintió tan querido. La s
sensación de las raíces que lo abrazaban, que con sus hojas lo tapaban, y con
sus ramas lo acariciaban, sintió una paz incalculable. Creció y jamás se siendo
querido por los demás solo por su árbol Tras largas conversaciones nunca
entendió él porqué de su conexión, aunque no quería ponerla en duda por
miedo a perderla .
Sin darse cuenta se encontraba sumido en un sueño profundo, que talvez,
no quería abandonar; ya había olvidado lo ocurrido en su casa; pero la realidad
lo llamaba, lo hacía recapacitar. La vida le entregaba la verdad con la simplés
de cómo caen las hojas en otoño, pero no lograba entenderlo y lo embargó el
llanto.
Ahora gracias a la experiencia y conocimiento de tanto observar a la gente;
con el dolor de ser rechazado y con el corazón de niño que nunca se lleno de
rencor, pudo entender la razón, pudo recordar lo que una vez tendido en su
cama, la vida le susurro al oído, y él ahora le responde
- No es mi tiempo, el destino a adelantado mi camino, falta abrir el resto
de los corazones, yo inicié los caminos y ellos decidirán si me siguen.
Se recuesta sobre el árbol. Cierra suavemente los ojos con una dulce sonrisa
para decir adiós.

Fin.

2 comentarios:

Ruben Alejandro dijo...

=)

la gato dijo...

buenas manaxan!!!

ay pero si io ia habia leido esop...

y me usto! osvio.. pero nose igual hubiera sido mejor q no dieras literalmente q era un arbol.. pero bueh... ay la tontera triste...
=(

tragica la vida del ninio
.... seeh me usto!

buxs.. ñahñah... ay alomejor igual voya al premiacion :P

bueh... lallaa....

sube mas historias pos!!!

adio
^^